miércoles, 10 de octubre de 2012

Mi madre


No sé lo que pensó. Pero recuerdo su cara.

Me miró unos segundos y sólo dijo "vale", pero noté como acusaba el golpe. Durante un rato su cabeza debió estallar entre la incredulidad y la catatonia. Yo la miraba con mis manos tensas aferradas a los brazos del sillón y tuve que respirar hondo para tener el coraje de decírlo en voz alta. Me faltaba el aire. Me faltaba el valor.

"Tengo una cosa que decirte" balbuceé. "Soy gay"

Levanté la vista hacia ella y durante unos segundos vi como si todo su ser se replegase hacia dentro huyendo de la verdad. "Vale". Solamente. Pero yo necesitaba más.

El silencio se me hizo irrespirable. "No tengo novio ni voy a traer a nadie a casa, no te preocupes" acerté a decir. Es lo único que se me ocurrió. Quizás no era lo más adecuado pero la sangre golpeaba mis sienes y no me dejaba pensar. Y el silencio. Ese silencio.

Noté como se había quedado bloqueada. No reaccionaba. "Si tienes alguna pregunta...si tienes alguna duda...".

Silencio.

Cambié de tema y empecé a charlar como si lo anterior no hubiera pasado nunca. Pero había ocurrido. Y no era como yo lo había imaginado en mi cabeza. Había ensayado el momento mil y una veces, representando en mi mente todas las palabras que iba a decir, pero todas se perdieron cuando la miré a los ojos y empecé a ahogarme.

La charla intrascendente la sacó de su ensimismamiento y conversamos un rato. Pero su mente no estaba puesta en las palabras. Y la mía tampoco.

Me despedí de ella y al llegar a mi coche lloré.

Tardé una semana en volver a verla y para entonces ya lo había asimilado. Y hablamos. Durante una hora hablamos sin parar. Le conté por encima como había llegado a esa situación. De como hacía un año que lo había sabido y de como me había costado asumirlo. Se preocupó por mi y me preguntó si el peso que había perdido se debía a eso. Durante ese año había perdido 25 kg. "Creo que no" le dije, "pero el gimnasio me ha ayudado a no volverme loco y a llegar tan cansado a casa que evitaba que pensase".

Durante las semanas siguientes le desgrané retazos de mi historia pero no se lo conté todo. No le dije lo que había sufrido. No le dije lo perdido que estaba. Aparenté una normalidad que no sentía para que no se sintiera preocupada.

Le conté como un par de meses antes se lo había contado, primero a mi hermano y luego a mi hermana. Como los primeros en saberlo fueron Roxana y Samuel por casualidad. Y le hablé de la homosexualidad.

Para ella era un mundo ignoto. Tenía en aquel momento 72 años y los "maricones" formaban parte de esa parte de la sociedad que había que rehuir. Durante toda su vida le habían enseñado que eran desviados de la normalidad, asociales que había que evitar y repudiar, pero a pesar de ello escuchó y preguntó. Le llevé un libro que había comprado para mi hacía unos meses: "Mis padres no lo saben". Lo compré pensando que me ayudaría a encontrar la forma de decírselo, pero no lo hizo. Era una recopilación de historias sobre la situación en que viven muchos gays, desde los que viven en el armario hasta temas como la adolescencia y las relaciones con sus padres. A mi no me sirvió, pero a mi madre sí. Me lo devolvió con párrafos subrayados y me dijo que le había servido mucho para entender muchas cosas.

Han pasado casi tres años de aquel momento y lo recuerdo como si fuera ayer. No sé lo que sintió mi madre aquel día, pero probablemente ella tampoco sabe lo aterrado que estaba yo. Tuve la suerte de que fue capaz de asimilarlo y apoyarme desde ese momento, y aunque no le contaba todo, al menos podía hablar mirándola a los ojos. A esos ojos que se quedaron sin vida durante unos momentos cuando se lo dije.

A esos ojos.

A los de mi madre.

71 comentarios:

  1. A mi madre que era tan progre para muchas cosas, le costó aceptarlo. Muchas veces rehuía el tema si lo sacaba, le costó aceptarlo, pero a la vez, yo era su hijo y me quería ver feliz.

    Mi madre siempre decía que hubiera preferido que el gay fuera el hijo de una amiga suya porque sabía lo que sufren los gays por culpa de la sociedad. Pero aceptó el golpe. Mi madre era tan grande.

    Tanto tú como yo, como muchos otros, hemos tenido suerte, nuestros padres lo han aceptado, no están encantados pero por lo menos, los míos quieren verme feliz, y eso es lo mejor.

    Besazos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A muchas madres les cuesta aceptar que sus hijos son gays Davichini. El rehuir el tema al principio es una reacción muy habitual de autodefensa ante algo que no son capaces de aceptar. Es como los niños pequeños que se tapan los ojos para no ver pensando que así su problema o lo que les da miedo desaparecerá. Lo que nos diferencia a los adultos de los niños es que llega un momento en que nos tenemos que enfrentar a ello. Puede que no les guste, pero al final lo afrontan.

      Tu madre sufría por ti por todo lo que había oído y visto en su entorno sobre el trato a los gays, pero aceptarlo y luchar por ti es lo mejor que pudo hacer. Puede que piensen que lo tendrás más dificil para ser feliz, pero lo que hay que hacerles ver es que no aceptarlo es el camino seguro hacia la infelicidad.

      Tu madre lo hizo y eso siempre lo tendrás en tu recuerdo.

      Un beso (memorable)

      Eliminar
  2. Éste texto tiene tanto sentimiento contenido en sus letras que me siento un poco rebasado por ello. Es conmovedor, ya me imagino las horas previas, los minutos previos a decirlo y luego los dìas posteriores, de como lo asimilaran. Me gusto mucho..y que grande! snif.
    un abrazo pa ti mi parme chulo

    besos tigrosos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fueron unos días espantosos Pancho. Sólo de pensar en lo que iba a hacer me revolvía el estomago, pero no podía dejar de pensar en ello, y a medida que se acercaba el momento cada vez me encontraba peor. Fueron dos semanas espantosas, la primera angustiado por encontrar el valor. La segunda esperando a que lo asimilase, pero sabiendo que me había atrevido a decirlo por fin.

      Me alegro haber conseguido transmitir un poco esa desazón al texto y que sintierais conmigo aquellos días. No sabía si conseguiría plasmar en palabras aquellos sentimientos.

      Un beso (compartido)

      Eliminar
  3. Mi madre siempre lo supo. Me parece que antes que yo. Pero nunca me dijo nada. No hacía falta. Sólo una vez me dijo que cuando me pasara algo contara con ella y con mi familia. Ahí me lo dijo todo. Sin llegar al tema. Para qué. No hacía falta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tener una madre tan intuitiva y desprejuiciada como la tuya es un regalo para un gay que no siempre se valora en su justa medida, Alfonso Saborido. Tu no tuviste que pasar por un momento tan angustioso como es salir del armario ante la madre y que la mayoría, por desgracia, tenemos que afrontar. Ojala un día tu experiencia sea la habitual y que sólo deban preocuparse si les gusta o no el chico o chica elegido.

      Un beso (con un poquito de envidia)

      Eliminar
  4. Tu mamá asumió tu condición porque vos la asumiste.

    Yo estoy deshojando la margarita: soy un 99% gay pero no sé que soy el 1% restante (bi, hetero, como le gustes llamar).

    Mi vieja (mamá) se aferró de ese 1% y confía que yo a pesar de todo (años, hechos, amigos y demás) termine siendo un hetero, casándome y dándole nietos.

    Cosa no imposible, pero bastante improbable.

    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los bisexuales aún lo tienen peor que los gays Luckitas. Aunque tu porcentaje sea del 1% las madres quieren creer que eso abre la puerta a que un día te emparejes con un chica y seas "normal". Yo he estado con hombres y mujeres, pero ahora tengo claro que soy gay al 100%. Pensar en como habría sido decirle a mi madre que no lo tenía claro creo que habría sido peor para ella. Si ya le costó asimilarlo, mis dudas la habrían llenado aún más de confusión. Pero una vez dado el paso de decírselo, creo que no debes preocuparte por si realmente eres bi, simplemente disfruta de las mujeres cuando te apetezca o te lo pida el cuerpo.

      Supongo que piensas en ello de vez en cuando, pero yo no me preocuparía mucho, creo que en el fondo es una ventaja, pues tus posibilidades de encontrar a una persona con la que estar a gusto se duplican :)

      Un beso (más un 1% de lo que quieras)

      Eliminar
  5. Yo recuerdo que un paciente le decía a otro, ambos estaban en la misma situación, no importa lo que suceda, mi madre no va a dejar de quererme, tal vez se moleste o no me hable unos días, pero ella me va a querer de la misma manera. Y tenía razón, su experiencia me pareció bellísima! Qué bueno que tu mama y tu se llevan bien y que aprendiera que su hijo sigue siendo el mismo.
    un abrazote grandote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por desgracia las madres no siempre reaccionan como nos gustaría, Gary. Conozco casos de gays expulsado de su familia y amigos cuando se enteraron. Algunas rectificaron después, pero otras lo llevaron hasta el final muriendo incapaces de aceptar esa "desviación" de su hijo de las "buenas costumbres".

      Incomprensiblemente la educación se sobrepone al amor materno. Son esos casos los que nos hacen temer a los gays ese momento tan agobiante de salir del armario ante los demás, la imprevisibilidad de la reacción.

      Un beso (sin saber si te va a gustar)

      Eliminar
  6. Que lindo Parme, es bonito saber parte de tu vida, y sobre todo como te fue en aquel momento muy importante para las personas gay, la asimilación de los padres, las reacciones,lo que puedan pensar.

    Un abrazo enorme, enorme.
    Siempre es bueno leerte Parme. Yo he dejado de escribir, pero al leerte ya me entraron las ganas!

    UN ABRAZOO. (Nuevamente jeje)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Brenda, compartir con vosotros un momento tan importante para mi como fue salir del armario con mi madre ha sido acercarme un poco más a vosotros. Espero que si algún día alguna madre lea esto comprenda lo dificil que es para nosotros dar ese paso.

      Yo escribo ahora poco, pero lo hago cuando el tiempo me lo permite y el cuerpo me lo pide. Haz lo mismo :)

      Un beso (tan enorme como ese mar que tienes tan cerca)

      Eliminar
  7. Imagino que estarás contento de habérselo contado. Hay que hacerlo con las personas que nos importan.
    Mi madre murió cuando yo tenía 17 años. Cualquiera que hubiera podido observar nuestra relación habría deducido que ella sabía que yo era gay. Yo no creo que lo supiese. Seguro que, como a ti, me habría costado mucho decírselo pero sin duda, con el tiempo, ya fuera de casa, se lo hubiera contado. Ojalá hubiera tenido esa oportunidad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te puedes imaginar lo contento que estoy de haberme atrevido a dar el paso, Uno. Pero eso lo pienso ahora porque todo salió bien, si su reacción hubiese tomado otro derrotero, esta entrada del blog ahora sería muy diferente. Esa duda siempre la tienes hasta que te atreves a dar el paso y sabes el resultado.

      Dicen que las madres siempre lo saben, pero en mi caso fue una sorpresa para ella (y para mi). A lo mejor tu madre lo sabía en su fuero interno y por eso vuestra relación era como de conocimiento, pero como en mi caso, en su inconsciente lo negó todo el tiempo hasta ocultarlo en su cerebro y no existir ese conocimiento. Por desgracia no tuviste tiempo para averiguarlo. Quédate con su recuerdo y el pensamiento de que lo habría aceptado sin problemas.

      Un beso (por lo que pudo ser)

      Eliminar
  8. El texto es precioso, transmite muchas emociones aunque no las hayas explicitado. Tus temores. El golpe que significó para ella. Lo mucho que os amais...

    Me encantó.

    Un abarzo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Peace-for-ever. Quise contarlo como lo sentí, como lo viví en ese momento y como observé su reacción, pero intentando que lo leyeseis como si fueseis espectadores privilegiados en la escena. Me alegro de que te haya hecho sentir y que te haya gustado.

      Un beso (como en el cine)

      Eliminar
  9. Ésta es una sociedad podrida en muchos aspectos, pero quizás el peor de todos ellos sea la maldita prepotencia de creernos que tenemos algo que opinar sobre cómo deciden los demás vivir su vida cuando su opción no nos afecta. Por eso, por mucho que te quieran tus padres y aunque carezcan de prejuicios, siempre recibirán una noticia así con preocupación, porque saber que alguien a quien quieres puede ser blanco hasta de violencia por parte de muchos impresentables, es algo que debe dar miedo.

    Imagino que es difícil sincerarse así con los más cercanos y también imagino que, con el tiempo, ésa se convertirá en una de las mejores decisiones que uno ha tomado en su vida porque si quieres vivir plenamente, siendo tú, es necesario que quienes te aman te acepten como eres y sepan quién eres.

    La vida da muchas, muchas vueltas. Hace más de 20 años más un amigo mío se lo dijo a su familia. Aquello fue un drama de proporciones épicas y le dejaron de hablar sus padres y sus hermanos. Ahora, dos décadas más tarde, él vive en N.Y. con su marido y sus padres y hermanos los visitan con toda normalidad y, de hecho, están un poco hartos porque todos los veranos tienen la casa llena de sobrinos que tienen que aprender inglés. Ya ves. De repudiado a sufrir los mismos problemas de exceso de familia que sufrimos los demás.

    El tiempo todo lo pone en su sitio pero para que lo haga, hay que plantarse en algún momento.

    Un texto emocionante, Parmenio, y tan cercano...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vivimos en una sociedad en la que todo el mundo se cree un experto en todos los temas y se consideran, no sólo con el conocimiento, sino con la obligación de demostrar que lo tienen opinando de todo lo humano y lo divino. Esa creencia hace más daño día a día que las guerras, pues solapadamente hacen vivir con miedo al que dirán a una enorme parte de la población que son incapaces de pensar por si mismos si lo que hacen es correcto, sometiéndose a la opinión mayoritaria de "la normalidad".

      El caso de tu amigo es el reverso de la moneda de lo que me ocurrió a mi. Tuvo que "exiliarse" de su entorno y luchar por vivir su vida sin el apoyo de su familia. Aunque al final todo haya salido bien, esos años de amargura no se lo quitará nadie.

      Salir del armario es uno de lo peores momentos que vive un gay en su vida, y hacerlo con los más cercanos hace sufrir inecesariamente a muchos gays. Tan dificil es que todavía hoy una gran parte prefieren vivir una doble vida a afrontar ese momento Ronronia, pero hacerlo tarde o temprano te libera de la duda que te consume día a día. Sí, creo que hay que hacerlo, pero no es nada fácil, hay que ser capaz de asumir que lo puedes perder todo. Es una ruleta rusa por la que pasamos los gays. Y sin saber el número de balas que hay en el cargador.

      Un beso (de un jugador)

      Eliminar
  10. Nunca dejará de asombrarme el sufrimiento inútil que genera la opción sexual. Sufrimiento a todos, por supuesto.
    Un abrazo y felicidades por tener el valor de vivirlo y compartirlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta que no haga falta pasar por un momento así Joaquinitopez, las familias seguirán sufriendo con este sinsentido. Poco a poco se va normalizando y por suerte muchos van saliendo ante sus familias con toda la normalidad del mundo, pero aún queda una o dos generaciones hasta que ese momento llegue. Entretanto a algunos nos ha tocado sufrirlo (y seguir sufriéndolo)

      Un beso (momentáneo)

      Eliminar
  11. Cada persona tiene un tiempo de reacción y ese silencio es muestra del bloqueo momentáneo pero que bien que a la semana puediérais hablar de un tema que con el tiempo seguro se ha vuelto en algo natural y encuentres en sus ojos un reflejo cómplice, aunque fue un trago que bien haberlo hecho porque ahora ella es plenamente consciente y te quiere tal y como eres.
    Bsote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ese silencio la verdad es que no me lo esperaba Alforte. Esperaba algún tipo de reacción. No sé si buena o mala, pero algún tipo. Me desconcertó y durante unos momentos no supe que hacer. Ahora me doy cuenta de que necesitaba un tiempo para asimilarlo y que no fue una mala reacción sólo un bloqueo ante una noticia que no esperaba. Ahora me pregunta habitualmente. Con tiento, porque noto que no sabe del todo bien el terreno que pisa, pero lo hace. Aunque no fue agradable, me alegro mucho de haberlo hecho.

      Un beso (en silencio)

      Eliminar
  12. Lo veo sentado en el hueco de la escalera con su rostro de chiquillo, todavía le dura el moreno del verano que le resalta más el azul de los ojos, el pelo todavía esclarecido; es tan tan tan guapo… pero él todavía no lo sabe (… y, no es pasión de madre). Cuando le tiendo la mano, ávidamente me la coge pero no puedo acercármelo, no sé cómo se ha creado este abismo entre nosotros.
    Yo quiero tender un puente para llegar hasta él, pero el puente se queda ahí, colgado, en medio sin llegar a su orilla. Y, colgados se quedan los olores a su ropita recién planchada, a Nenuco, a galletas y chocolate, a betadine sobre la herida… Y se quedan colgando los sonidos de los pokemon , la musiquilla de los “dibus” de la tele, los acordes machacones de su guitarra, la cantinela de sus protestas… Y, colgadas, las miradas: las de cariño, las cómplices, las de reprobación…
    Ya sé que ha crecido, que ya no es un niño; lo veo al borde de su dolor dudando, tomando carrerilla y cogiendo aire para el salto…, pero luego se echa atrás, sin fuerzas; como si su secreto fuera demasiado pesado. Ayer, se acercó a mí, quiso decir una palabra… después dio marcha atrás y rodó de nuevo al fondo de su soledad…
    Él sufre, y yo no le diré que también sufro; porque, sabes Parmenio, las madres tampoco decimos lo mucho que podemos sufrir cuando nos excluís.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He releído una y otra vez tu precioso texto e intuyo que no te lo ha dicho todavía, que lo has adivinado o averiguado de alguna forma. El otro día decías que ya nada iba a ser igual, Saliendo a la luz, pero eso depende más de ti que de él. Está claro que le quieres, entonces ¿que ha cambiado para que dudes? Sigue siendo tu hijo. La única diferencia es que has descubierto que le gustan los chicos. ¿Es eso tan terrible? Acaso no es mejor que lo haya averiguado ahora, que como me pasó a mi, descubrirlo a una edad avanzada. La juventud es una época preciosa que no se repite y que hay que vivirla descubriendo el mundo, experimentando, asombrándose, disfrutando. ¿No quieres eso para él? ¿No se merece vivir esa época de su vida sin miedo?

      Pasar por el momento de salir del armario es terrible, pero aún es peor todo el tiempo anterior hasta llegar a esa decisión. Se sufre, se llora, te angustias hasta extremos inimaginables y hay momentos que te quieres morir para dejar de sentir. No le dejes pasar por eso mucho tiempo. Si lo sabes habla con él, con tranquilidad y normalidad, porque eso es lo que él necesita, normalidad. Aunque a ti no te guste que sea gay no puedes hacer nada por evitarlo. Y él tampoco. No es algo que se elige. Se es. Como ser rubio, moreno, diestro o zurdo. Evítale más tiempo el sufrir por algo que no va a cambiar por mucho que lo dilates en el tiempo.

      Hay gente que no es capaz de asumirlo y vive todo el resto de su vida sin atreverse a vivir como es realmente. Otros acaban por vivir una doble vida, una contigo y otra fuera de tu alcance. ¿Prefieres que te mienta cada vez que queda con alguien porque no es capaz de decírtelo? ¿Prefieres que dedique más tiempo a urdir mentiras que a sus estudios o a encontrar a alguna persona que le quiera? ¿Prefieres que se acueste cada noche con la angustia en su cuerpo? Supongo que no. Dejad de sufrir los dos. Habladlo. Pero no con reproches ni miedo. Nada de lo que hagas lo va a cambiar, pero tu si puedes cambiar. Puedes escoger entre esconder la cabeza y hacer como que no existe la situación perdiendo por el camino esa complicidad y el cariño o afrontarlo y ganártelo por unos años más. O para siempre. No lo evites. No lo retrases. Ojala mi madre se lo hubiera imaginado y hubiese hablado conmigo. Me habría ahorrado un año de angustia, de insomnio, de lloros, de soledad. Y yo soy adulto y por suerte lo pude gestionar. Él es un adolescente y las emociones le desbordan. Encauzalas. Ayúdale. Da tu el primer paso.

      Escribí esta entrada pensando en ti. Leyendo tu comentario del post anterior pensé que como madre que a lo mejor desconoce lo que es ser gay, no llegarías a imaginar lo mal que lo estaba pasando tu hijo. Y lo escribí con todo el cariño que pude. Una parte de la idea de escribir este blog es que otros aprendieran de mi experiencia y no tuvieran que pasar por lo mismo que yo. No le hagas cometer los mismos errores que tuve yo, y ojala esta entrada y el resto del blog sirvan para que no os distanciéis. Sólo con eso me sentiría feliz. Muy feliz. No te puedes imaginar cuanto.

      No tengas miedo. Es tu hijo.

      Un beso (con todo el cariño que soy capaz de dar)

      Eliminar
  13. Yo pienso que los padres, en especial la madre siempre lo sabe aunque no quiera reconocerlo. Y aquellos que son de "otra época" batallan principalmente con las ideas y necedades que les pusieron en la cabeza.

    Se de padres que han estallado, que se han vuelto locos, pero se de mas que han sabido abrazar a sus hijos con el mismo cariño que les tenían antes de ese "golpe".

    Me haz traído mil recuerdos, y como decían uno de tus lectores, me ha rebasado un poco.

    Un abrazo (limpiandome las lágrimas de los ojos)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no estoy tan seguro de que la madre lo sepa siempre David. Mi madre no se lo esperaba y le cogió totalmente por sorpresa. Tal vez los padres de hoy en día si contemplan esa posibilidad. La información que hay actualmente hace que en algún momento la idea pase por su cabeza, pero las madres educadas en otra época como la mía, identificaban la homosexualidad como una "enfermedad" que sólo le pasaba a otros, nunca a ellos. Era una "rareza" impensable. Tampoco ayudó a que forjara esa idea mi comportamiento totalmente heterosexual, tanto por los años y las novias que había tenido como porque yo no tengo "pluma" ni me gusta vestirme de mujer, que en su mente son los síntomas que ella identificaba con los gays.

      Por suerte hoy en día la mayoría de padres están informados y son capaces de digerir la noticia "más o menos" bien, pero siguen existiendo casos como el que conté en "Cuando los ángeles tienen sexo" o el de Jordan, un lector del blog, a quienes la revelación de su secreto supuso la expulsión del seno de su familia. Esa es la causa principal de que siga existiendo el miedo a salir del armario.

      No sé si alegrarme o no porque mi texto te haya rebasado. Mi intención era transmitir lo que sentí, no acongojaros :)

      Un beso (por todos los que aún no han salido del armario)

      Eliminar
  14. tendria que escribir lo mal que lo tomaron mis padres, pero luego fueron aceptándolo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A pesar de tu relativa juventud Damian, el tuyo es un caso de de los que la aceptación por parte de los padres fue traumática para todos. Su primera reacción fue mala y tuvo que pasar un tiempo hasta que que lo admitieran. Ojala cada vez menos chicos tengan que pasar por esa experiencia.

      Un beso (para hacerte olvidar aquel mal trago)

      Eliminar
  15. Me alegro tanto por ambos. Los padres son los padres, siempre van a buscar nuestra felicidad aunque no les gusten algunas cosillas (como ser homosexual), ellos pueden aceptarlo y seguir adelante pues saben que es lo mejor para ambos pero hay personas que no tienen esa suerte. Tu caso es algo tardío pero eso no te quita la posibilidad de ser feliz. La última barrera es tu mente. La última puerta es uno mismo.

    Iba a escribir más pero me distraje con algo :( Bueno, entiendes mi mensaje. Suerte Parme :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las relaciones con los padres son siempre difíciles César, pues la sumisión inicial con el tiempo se vuelve rebeldía y luego independencia. Pero las ilusiones que ellos ponen en nosotros no siempre cumplen sus expectativas y muchas veces se ven defraudados con nuestras elecciones. Y la homosexualidad, aunque no sea una elección, la ven como el desmoronamiento de sus anhelos. No siempre son capaces de aceptarlo y buscar nuestra felicidad a toda costa. En algunos casos su sentimiento parental se desmorona ante la educación recibida. Esa pérdida de la relación paterno-filial es uno de los peores golpes que se pueden inflingir a una persona.

      Mi tardío caso es causa de una pequeña amargura que espero algún día superar. Para eso lucho cada hora contra mi mismo. Mi mente, mis recuerdos y el sentimiento de pérdida son mis enemigos actuales. Pero sigo intentando cruzar esa puerta.

      La vida está llena de distracciones y algunas muy buenas jajaja. Disfrútalas sin complejos, que te he entendido perfectamente.

      Un beso (para distraerte un poco más)

      Eliminar
  16. No sabía que existía ese libro destinado a los padres. Bueno! lo cierto es que hay muchísimas cosas que no sé, jaja Pero me parece oportuno. Hay que darles una oportunidad (a veces una tras otra) Los Padres o también se podría decir Las Madres también sufren. La perversión de ciertos prejuicios sociales nos afecta a tod@s
    Me alegro que todo haya salido bien con ella.
    y oye: salir del armario con 25 kg menos no está mal
    estarás hecho un figurín :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco sabía de la existencia de ese libro SRO. De hecho estaba mirando en una librería las novedades que habían salido cuando lo vi en el aparador y me llamó la atención. Fue pura casualidad que lo editaran justo en ese momento. Y no es que esté enfocado a los padres explícitamente, sino que para alguien como mi madre que desconocía todo lo relacionado con el mundo gay, leer esas historias le abrió los ojos a una realidad que desconocía totalmente. Creo haber leído hace un año más o menos, que lo han convertido en una obra de teatro. Me gustaría verla si algún día tengo la oportunidad, aunque para los que no somos de Madrid, que una obra como esa llegue a representarse en un teatro local es casi imposible. Tendré que buscar a ver donde la representan.

      Es verdad que las madres también sufren. Un poco más arriba tienes el caso de Saliendo a la Luz y no lo está pasando bien. Lo que hay que lograr en el futuro es que no sufran ni los padres ni los hijos, sino que sea simplemente una anécdota más en la vida familiar, como gustarte más el baloncesto que el fútbol o los raviolis que los macarrones.

      Esos 25 kg la verdad es que se dejaron notar, sobre todo en mi economía, que no sabes lo caro que es renovar todo el vestuario jajaja

      Un beso (liviano como una pluma)

      Eliminar
  17. El caso es que estas reacciones de las madres (incluída la mía) me sorprenden, porque las entendería mejor en un padre, pero las madres, se supone que lo saben todo, lo perciben todo, y se dan cuenta de todo lo que sucede en el mundo de sus hijos, que esa especie de omnisciencia y "omnisufrimiento" (sufrir por "todo" lo que acontece a sus hijos) es una especie de mecanismo que traen todas las madres de serie... nunca he comprendido esa reacción de "no saber o hacer como que no sabían" de las madres, o eso, o la maternidad está más sobrevalorada de lo que yo creía, al menos, en el plano perceptivo emocional del mundo de sus hijos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que sí que está sobrevalorada esa omnisciencia maternal Andrés. Las madres se crean en su cabeza una serie de "peligros" que puede sufrir su hijo y están vigilantes ante ellos, pero aquellos que no han pasado por su imaginación no son capaces de detectarlos. Ignoran las señales (cuando las hay) y se sorprenden cuando la bomba estalla. Otro caso son "las que no quieren saber", que ignoran voluntariamente las señales en su mente para no verlas. Es fruto de la educación y lo puedo entender, pero cuando la verdad se revela el daño es aún mayor.

      Un beso (por haber pasado por mi misma experiencia)

      Eliminar
  18. El silencio, ese mecanismo tan socorrido para velar la tempestad desatada en el interior del depositario de una confesión de ese calibre. Evitando dramas, pero evitando también compromisos... Supongo que ese silencio es equivalente de prudencia y que esa prudencia para el emisor sólo significa distancia y un cierto desarraigo... La cultura (o incultura, mejor dicho) ancestral arrastra sus espectros incluso en los únicos seres que debieran estar por encima de una elección tan personal y libre como es la sexual. Progenitores o protectores. Pero con miedo son tan sólo humanos buscando su propio proceso de asimilación y comprensión. Es una pena que hayamos tenido que vivir " la gran confesión" como un paso ineludible y que la normalidad de un deseo natural, una necesidad, un impulso o la simple curiosidad no se eduque igual que las creencias religiosas, tan nocivas y peligrosas para aquellos que ni siquiera saben en qué creer. Hipocresía. Afortunadamente, como docente veo y disfruto de grandes cambios... Los "Billy Elliot" bailan más despreocupadamente y siguen eligiendo el traje de princesa (Ahora con el refuerzo positivo de algunos padres). Un beso enorme querido Parmenio, durante unos segundos en la lectura, todos hemos sido tú.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo Melvin en que el silencio esconde prudencia. Prudencia ante no saber como reaccionar. Prudencia ante la posibilidad de empeorar una situación que no se está en capacidad de manejar en ese momento. Pero para los receptores de ese silencio preventivo, la omisión de una reacción es un estrangulamiento de nuestra ansiedad. Ese silencio estruendoso nos parece una reacción negativa y terrorífica, porque cuando nos atrevemos a dar por fin el paso, nos presentamos con miedo pero con el anhelo de una comprensión necesaria.

      La educación, tan necesaria en la formación de una persona, puede ser terriblemente dañina en manos de una moral maniquea. Nadie les preparó para afrontar la posibilidad de que su hijo no fuese "normal". Pero el daño no está en no prepararles para ese momento, sino en haber inculcado en sus mentes que la "normalidad" sólo se rige por sus parámentros. No les enseñaron, les adoctrinaron. No les enseñaron a pensar, sino a creer. Y cuanto daño ha hecho a la humanidad las creencias generadas por la repetición histórica.

      Cuando era joven y estudiante quise ser docente. Mi vida me llevó por otros derroteros y ese sueño murió antes de nacer, pero a pequeña escala sigo intentando que los de mi alrededor intenten ver más allá del diccionario de autoridades. No puedo disfrutar de muchos "Billy Elliot" pero los que veo me producen una satisfacción inmensa.

      Un beso (por ser un momento yo)

      Eliminar
  19. Ninguna madre se va de este mundo sin saber lo mucho que un hijo la quiere.

    El resto, puedes imaginarlo tratando de ponerte en su piel, de vivir todo el amor que ella siente por ti, de tantos cuidados... de entenderte tanto en tantisimos otros silencios que, quizas, ya hayas olvidado.
    Cierra los ojos, permanece sereno y en silencio, y trata de sentir el amor de tu madre.
    Ahi, compañero, hallaras la respuesta que busca tu corazon a aquel silencio. :)

    Gracias por un relato tan preñado de emocion.
    Saludos.

    Sarva mangalam
    Namasté.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay nada más duro que el silencio de una madre La Salamandra, aunque sólo sea el preludio de la aceptación de una noticia. De vez en cuando me pregunto que sintió, que pasó por su mente en esos momentos cuando se quedó bloqueada entre el amor de un hijo y la realidad de una situación a la que su educación le había llevado a rechazar. Es probable que a lo largo de la vida hayan habido otros silencios, pero probablemente ninguno tan trascendente para mi como ese.

      Lo que te juegas en ese momento no es una "reprimenda" o censura de un comportamiento, sino la propia relación larvada a lo largo de toda una vida. Es un silencio eterno, un silencio que te hace temblar de miedo, un silencio ancestral al rechazo de tu propia sangre. No, no creo que haya otro silencio que dure tanto como el momento en que te juegas el amor de una madre. Un silencio que por suerte terminó.

      Sarva mangalam
      Namasté.

      Nimittaka (zantata)

      Eliminar
  20. Muy bonito el post, Parmenio, en la línea que nos tienes acostumbrados. Bueno, las madres ante todo quieren a sus hijos, creo que su preocupación es la que sienten la mayoría de las madres, por su cabeza no pasa que seamos desviados, pasa que la gente no nos vea como desviados, pasa que les preocupa como estamos nosotros, lo del peso... lo del peso es el síntoma más claro, mi madre me ha preguntado si estaba bien recientemente, que me veía muy delgado y con mala cara.

    Bicos Ricos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es muy posible que todas esas cosas pasasen por su cabeza cuando se lo dije Pimpf. Que como iba a ser mi vida a partir de ese momento. Si me iban a rechazar la gente de mi alrededor, si iba a tener problemas en el trabajo o si era posible que siendo "así" pudiese encontrar pareja. Como me habría gustado haber podido entrar en su mente ese día para poder decirle que no se preocupara, pero no fui capaz. Sólo me preguntaba si habría "algo más" en lo que estaría pensando. Y ese "algo más" es lo que me mantuvo en vilo y aterrorizado.

      Espero que ya hayas recuperado tu peso normal, sino tendré que acercarme por Madrid y sacarte de tapas hasta que no puedas más :)

      Un beso (liviano)

      Eliminar
  21. wauu la primera vez que te leo y me movio tantas cosas dentro mio ,mucho sentimiento felicitaciones .

    las madres son nuestro gran premio en esta vida ,felicitaciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues aunque te responda tan tarde espero que en el futuro pases de nuevo por aquí tansoloalgomas, que prometo responder antes :)

      Si conseguí mover algo dentro de ti, es que logré transmitir un poco lo que yo sentí aquel día. Gracias por pasarte. Ponte cómodo y participa cuando quieras. Yo estaré siempre encantado.

      Un beso (de bienvenida)

      Eliminar
  22. Y que los heterosexuales no tengan que pasar por ésto! El salir del armario con la madre es el amyor ejemplo de falta de normalización. Tengo casi 30 años y en los últimos meses siento la necesidad de decirselo a todo el mundo: soy gay. Hace tiempo intenté decirselo a mi madre pero no tuve el valor. Nerviosísimo acabé hasta mareado. Cuando era adolescente ella hacía comentarios del tipo 'pero si son como todo el mundo', 'que importará con quien se acueste uno', conversaciones que yo evitaba. Necesito decirlo ahora. Me duelen las veces que han debido preguntarle si tengo novia. Todo ésto tiene que acabar ya. El momento de decirselo va a ser ya.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ni los heterosexuales ni los homosexuales debería pasar por una situación así, anónimo. Probablemente ellos no pueden ni imaginar lo que es salir del armario frente a la familia, los amigos, el trabajo... pero porque desde su óptica heterosexual el hablar de sus preferencias sexuales no supone ninguna diferencia mayor que decir que no le gustan las patatas. No saben que los prejuicios pueden deshacer una vida. No saben lo que es el miedo a ser rechazado por todo el mundo. O mejor dicho, lo saben porque lo han leído, pero no terminan de entenderlo ni de creérselo. Hay que vivirlo para sentirlo.

      Esa sensación que tienes es la misma que tuve yo. De hecho aún la tengo. Aún hay mucha gente que no sabe que soy gay y me sigue costando hablar de ello con naturalidad. Poco a poco voy interiorizando la normalidad de la situación, pero todavía tiemblo ante ese pensamiento. A pesar de saber que luego estaré mejor pues ya no tendré que ocultarme. Pero ese miedo al rechazo persiste.

      Salir del armario es una liberación, aunque la respuesta no sea la que esperamos. Espero que este tiempo que he tardado en responder hayas dado el paso de contárselo a tu madre y ese nerviosismo que te invade haya desaparecido. Y si no ha sido así te animo a que sigas luchando para que llegue ese momento. Es duro. Lo sé, pero al menos empiezas a vivir.

      Un beso (con todos los ánimos que soy capaz de dar)

      Eliminar
  23. Magnífico post, magnífico blog. Probablemente, magnífico autor también. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Quesito. No sé si el post y el blog están a la altura del autor, o si el autor responderá a la imagen del blog que os habéis creado, pero sí sé que intento ser lo mejor que puedo cada día y seguir avanzando poco a poco en la vida. Hacia una vida normal. Hacia mi propia vida.

      Un beso (todo lo magnífico que pueda darlo)

      Eliminar
  24. Felicidades... Siempre felicidades...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Hisae. Gracias por pasarte por aquí y darme ánimos. Es algo que agradezco muchísimo. No sabes cuanto.

      Un beso (agradecido)

      Eliminar
  25. Lo que hiciste tuvo mucho valor, y las consecuencias seguro habran sido asombrosas. Tu historia es un buen punto de appyo para los que nos hacemos preguntas, nos cuestionamos cosas. Personalmente creo que estar bien con los que nos rodean es de mucha importancia. En eso se incluye la honestidad. Yo todavia no pude ser honesto al 100%. Igual no es una carga porque creo que dentro de un mar de colores que es el mundo, uno elige siempre el xolor mas adecuado. Aunque el color no sea el que se espera, la cosa es que siempre hay areas grises.

    Beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aparte de encontrar un punto de apoyo en el que desahogarme anónimo, uno de los objetivos de este blog es que sirva, en la medida de lo posible, a otras personas para que vean mis aciertos y sobre todo mis errores para que eviten repetirlos. Antes de empezar el blog busqué ayuda en otros blogs de gente que hubiera pasado por una situación similar a la mía. No la encontré, pero no porque no hubiera cientos de blogs buenísimos de los que extraer experiencias,
      sino porque por mi edad mi caso no se asemejaba a ninguno. Desde entonces me han escrito muchas personas a las que mis escritos les han servido y animado. Sólo por eso ya merecería la pena haber dedicado mi tiempo a ponerlo por escrito.

      Yo tampoco soy honesto al 100% con los que me rodean. Ni siquiera soy honesto conmigo mismo pues la lucha dentro de mi continúa, pero intentarlo, aunque sea lentamente creo que es el camino adecuado. O al menos el que creo que me llevará a mejor puerto. No siempre acierto, pero siempre lo intento.

      Para algunos puede que no sea una carga porque han tenido más tiempo, más fortuna o más valentía para aceptar como son. Pero los que aún tenemos esas dudas interiores, es una losa pesadísima que algún día debería dejar de cargar. Hasta encontrar mi color. El color de mi vida.

      Un beso (arco iris)

      Eliminar
  26. Me encantó, sos un gran relator, confieso que me emocioné un poquito, no se que decir , saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Terminé de emocionarme cuando leí lo que escribió "Saliendo a la luz" y tu respuesta, Se me pianta un lagrimón!!

      Eliminar
    2. Muchas gracias Pendejo. No hace falta que digas nada más. Si te emocionaste con lo que escribí entonces estás muy cerca de mi. Sobran las palabras.

      La historia de "Saliendo a la luz" es la otra cara de mi historia. No puedo ponerme en su lugar, pero si puedo explicarle que se siente desde la posición de su hijo. Ahora depende de ella escoger como encauzarlo. Es su madre. Es su hijo.

      Un beso (bebiéndo de esa lágrima)

      Eliminar
  27. Simplemente, un texto, unas palabras, unos gestos y unos sentimientos... impresionantes.
    Uffff!!! ¡Qué de tantísimas cosas nos vienen a la mente, Parme!
    Impresionante.... sólo eso. Me ha encantado la forma en que lo has descrito y nos lo transmites.

    Un beso fuerte, precioso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Angel. Ese momento lo viví con mucha tensión y casi estuvo a punto de acabar con mi entereza y determinación. Me ha costado mucho tiempo escribir sobre ello porque no encontraba las palabras adecuadas para describir lo que sentí aquel día. Hizo falta un catalizador como fue la historia de "Saliendo a la luz" para que canalizara en este post todo lo que supuso para mi llegar a ese momento. He volcado en el post una gran parte de mi, y terminarlo me dejó
      agotado psiquica y físicamente. Por eso he necesitado un tiempo de alejamiento para volver a encontrar palabras dentro de mi incluso para responderos. Pero espero volver pronto a escribir. Espero poder encontrar la forma de transmitiros más cosas en el futuro

      Un beso (sin palabras)

      Eliminar
  28. Hay casos por desgracia que los padres no aceptan, se niegan a creer que su hijo sea homosexual, tuviste suerte por que tu madre de verdad te quiere.

    Yo recuerdo que mi padre no se tomo nada bien que le dijeran que también me gustaban los hombres, no solo las mujeres, pero bueno, no todo el mundo tiene una mentalidad d entender algo que debería aceptar tranquilamente, nunca e visto decir a un heterosexual: "tengo que confesarte papa, que soy hetero" suena curioso no?, dar explicaciones de tus propios gustos y que alguien tenga que dar su visto bueno, no se aveces me hace sentir inferior...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por suerte no tuve que pasar por una situación de rechazo Alessy Frances. No sé si estaba preparado para ello. De hecho no sé si lo estoy ahora todavía. Mi padre es el único de mi familia directa que aún no lo sabe. Aún no me siento con fuerzas, y es precisamente porque sé que él si que se lo tomará a mal. Pero espero que llegue ese momento algún día.

      Por suerte para los heteros no tienen que plantarse delante de su familia y decir "soy hetero" esperando ser juzgado públicamente y sin saber si la sentencia será absolutoria o no. No se lo deseo. Lo que deseo es que llegue un momento que nadie tenga que pasar por ese momento y que cuando un chico cuente su primer amor no importe si es un hombre o una mujer. No sé si yo llegaré a verlo instalado en la mentalidad de la sociedad, pero lo que sí sé es que nunca, nunca, debes sentirte inferior por ser diferente a un hetero.

      Un beso (en plano de igualdad)

      Eliminar
  29. Amigo Parmenio, despues de una prolongada pausa visito tu blog y me encuentro con un par de temas serios, no porque los que hayamos compartido no lo fueran, sino por la carga de emotividad y la lucidez de éstas que atraviesan el corazón y el alma de quienes alguna vez, o varias veces, en la vida tocamos esas fronteras de la sinceridad lacerante. Cada historia es única y vital, todas las que he conocido dolorosas. Ésta no deja de impresionarme como todas, y de alguna manera me siento reflejado en ella aunque nunca lo he vivido. Hay algo, querido amigo, que nos distingue además del estereotipo que tantos repiten e imaginan (estúpidamente), sin asomarse a la profundidad de los sentimientos de tantas vidas. Uno aprende, como bien lo caracterizas en el siguiente post, a manejar un mundo por momentos tristemente hipócrita, y otros aspectos personales intensos, humanos y amistosos con todos. Tal vez seamos esa parte especial que puede comprender la ofensa de la discriminación por haberla vivido a diario desde nuestra propia conciencia hasta el trato de tantos. Y el pavor a ser humillados, despreciados e incomprendidos. He conocido muchas historias y sus protagonistas, cada uno de ellos hizo de mí una mejor persona. Gracias amigo por compartir tu alma, un abrazo! Sarkis

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querido amigo Sarkis, te sientes un poco reflejado en la historia, aunque nunca la hayas vivido, porque la idea de decírselo a los que te rodean y en especial a los familiares más cercanos es algo que en un momento u otro ha pasado por la cabeza de todo aquel que se admite como homosexual. Somos animales sociales y fuera de nuestro nucleo nos sentimos perdidos. Es por eso que las dudas nos invaden y los miedos nos atenazan al no estar seguros de la respuesta con la que nos vamos a encontrar. Yo no considero hipócrita al que no se atreve a dar el paso y reivindicar su sexualidad ante el mundo, pues con esa
      argumentación podríamos justificar como farisaicos a todos los que son minoría dentro de un colectivo discriminador, ya sean judíos frente a Nazis o intelectuales frente a los Jemeres Rojos. Es en parte un instinto de supervivencia atávico lo que nos retiene de mostrarnos tal como somos, pero es una cruel ironía de nuestra sociedad que lo que nos mantiene vivos por fuera nos mata por dentro. ¿En que momento debemos dar el paso de expresarnos? No hay reglas. Cada uno encuentra su momento y otros no lo encuentran nunca. Pero son las historias de los que nos vamos encontrando en nuestra vida las que nos moldean y nos hacen mejores personas si resistimos el impulso de no encerrarnos en nosotros mismos. Espero haber aportado mi granito de arena a tu vida como tu lo has hecho con la mía.

      Un beso (como me lo darías tu)

      Eliminar
  30. Lo único importante es que ahora eres MÁS feliz, te siento pleno y viviendo como quizás hacía mucho tiempo que no lo hacías

    Yo aún no estoy seguro de mi orientación a pesar de tener 20 años, pero si llego a tener q enfrentar esta difícil situación, ten por seguro que me servirá demasiado lo que has expresado aquí, así que te agradezco mucho

    Acabo de encontrar tu blog, me padeció simplemente genial la manera que escribes y que piensas, algún día quisiera tener esa lucidez y emoción al escribir así como tú, así que te vuelvo a agradecer que regales al mundo tus vivencias y pensamientos.

    Saludos desde la ciudad de México
    Alex

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenido a mi blog y a mi alma Alex. No digas "a pesar de tener 20 años", pues yo tarde 40 en tener clara mi sexualidad. No es algo que viene con manual de instrucciones (aunque lo habría agradecido jajaja). Tu has dado el primer paso, que es reconocer la posibilidad de no ser heterosexual. Eso creo que es la puerta que siempre cuesta abrir. A partir de ahí ya tienes la mayoría del camino recorrido para afrontar cualquier oportunidad.

      No sabes lo que me alegra oir que mi texto te puede servir en un futuro. Cuando escribo siempre pienso en que alguien puede aprovechar lo que he vivido y darle mejor uso del que yo le di. Si algún día llega el momento en que tengas que afrontar frente a tu familia una salida del armario, ya sabrás que a pesar de las dudas y el miedo, a cambio conseguirás una paz mental increible.

      No desees esa lucidez y emoción que detectas en mi. Ya sabes que tus deseos podrían cumplirse y tener que esperar hasta los 40 para empezar a vivir :) Es mejor el camino que tu estás siguiendo, conocerte a ti mismo cuanto antes. Ya tendrás tiempo luego de cumplir años y conseguir "esta lucidez" ;)

      Aunque haya tardado mucho en responder espero que eso no te aleje del blog y vuelvas de vez en cuando a visitarme, que siempre lo agradezco, entre otras cosas porque me has hecho recordar los maravillosos días que pasé en Ciudad de México. Gente como tu es por lo que me enamoré de esa ciudad.

      Un beso (de bienvenida)

      Eliminar
  31. Hola, te felicito y es mas me emocione
    Yo se lo conte a mi mama hace unos meses atras y tambien quedo en silecion,pero todavia no lo asimila muy bien..ella cree que yo eleji ser gay :/
    Pero bueno,por lo menos nos llevamos bien

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que darles tiempo para lo asimilen Andrés. Si a nosotros nos llevó meses o incluso años, imagina a alguien que nunca imaginó eso para su hijo. Puede que piense que fue una elección tuya, pero eso es por la educación recibida. A partir de ahora empieza tu labor didáctica. Enseñarle tu a ella (al revés de cuando eras pequeño) todo lo que no sabe para que pueda formarse una opinión más acorde con la realidad. Que aprenda que no es una elección como no lo es ser zurdo o diestro, moreno o rubio. Con el tiempo acabará incluso por alegrarse de que hayas encontrado tu verdadero camino y no te hayas escondido en una vida que no era la tuya.

      Tu emoción es la mía. Los dos hemos pasado por lo mismo. Los dos esperamos una vida mejor.

      Un beso (de compañero)

      Eliminar
  32. Guauuu! Impresionante texto, totalmente emocional, nos encantaria darte mas visibilidad a traves de nuestro medio inoutpost.com, gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No conocía vuestra página InOut Post, pero me pasaré a conocerla con más detenimiento. No tengo ningún problema en que aparezca esta entrada en vuestro sitio, que a lo mejor le puede servir de utilidad a alguien o al menos sentirse identificado con ella. Lo que si me gustaría es que indicaseis de donde la habéis sacado, por si luego quieren pasarse por aquí :)

      Feliz Navidad

      Un beso (compartible)

      Eliminar
  33. No se si me vas a leer, pero FELIZ NAVIDAD, y mucha suerte (aunque la suerte depende de uno mismo y no de un "albur"). Chau amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te leo Lapegnola. Aunque un poco apartado del blog últimamente, sí tengo tiempo de leer vuestros comentarios.

      Feliz Navidad. Que pases unos días fantásticos y que el 2013 te sea mejor que este "annus horribilis" que se nos va ya. A ti y todos los que aún os pasáis por aquí de vez en cuando. Volveré :)

      Un beso (navideño)

      Eliminar
  34. Hermoso post, me ha emocionado mucho. Una vez más se confirma que las madres te aman hasta la muerte, independientemente de que no seas lo que ellas esparaban. Me alegro por ti por la madre que tienes y por el peso que te has quitado de encima.

    Siente un fuerte abrazo,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Merlín Púrpura, a mi también me emocionó un poco escribirlo. Me salió de dentro y tuvo que pasar bastante tiempo hasta que encontrase la forma de abordar el tema. Las madres siempre están ahí y ante todo ven a sus hijos, pero siempre oyes casos en que no todo fue bien y eso te hace dudar... y dudar... y dudar... Por suerte salió bien y nuestra relación ahora es buena. Ojala todos tuvieran la misma suerte. Ojala nadie tuviera que pasar por esto.

      Un beso (alegre)

      Eliminar
  35. A veces pienso en que ojalá nunca llegue tal día ....pero cada vez que lo pienso, sé que mas cerca está el momento de tener que hacerlo, porque al final, es algo que tendré que hacer.
    No es tanto por el posible rechazo, que también, sino por la "carga" que se le pasa a otra persona que puede que no llegue a entender nunca el porqué y por la decepción que se pueda generar.
    El resto de mis compañeros de viaje en esta vida, o como se suele decir, amigos, ya lo saben, pero el tema familia....se me hace bola! jeje (típica sonrisa de acojonao)

    Un beso (con miedo)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no sabría si recomendar a una persona que saliese del armario ante su familia Estode, porque cada uno vive su experiencia de una forma diferente, pero en mi caso era necesario afrontar ese paso para poder seguir avanzando por mi camino. Si no era capaz de hacerlo con mi familia, ¿cómo podría hacerlo en mi vida diaria? De hecho me sigue costando una barbaridad y no paro de darle vueltas.

      Lo de pasarle esa carga y que no lo comprendiesen lo pensé. Y mucho. Pero también pensé que no podía vivir toda mi vida oculto sin poder contarles nada, viviendo una vida paralela. Eso acabaría conmigo. Pero entiendo que estés acojonao. Yo lo estuve... y lo sigo estando con otras personas. Pero alguna vez hay que dar un paso al frente.

      Un beso (por tu atrevimiento)

      Eliminar