viernes, 23 de abril de 2010

Puedo escribir los versos más tristes esta noche


Estoy triste. Las lágrimas afloran a mis ojos y a duras penas las contengo. Pero no hay una razón concreta para ello. O las hay todas. Es algo que estoy notando desde hace unos meses. Mi fortaleza se resquebraja a veces. He pasado años endureciéndome. Convenciéndome de que me bastaba a mi mismo para todo en esta vida. De que era autosuficiente. Era un tipo duro. Con una mirada cínica y una sonrisa sarcástica.

Mientras escribo esto estoy escuchando "Defying gravity" de Wicked y necesito hiperventilar para impedir que el llanto se me apodere. Y no es porque la canción me emocione. Que si lo hace. Es algo más. Es una sensación extraña en mi. Es tristeza. Es soledad. Es una tensión contenida, unas ganas de gritarle al mundo como soy.

Nunca he llorado con una película ni me he emocionado. Y ahora a veces noto como un temblor incontrolable y mis ojos se humedecen al ver cualquier escena creada con mil y un trucos de manual barato para conmover. No soy yo. O sí. Ya no lo se. Pero cada vez tengo más ganas de llorar. No se si voy a llorar lo que no he llorado estos años. Una especie de compensación tardía. Lo que si se es que en estos momentos echo de menos alguien a quien abrazarme. Y llorar. Llorar mucho.

16 comentarios:

  1. Bueno, no te preocupes, no pasa nada... todo el mundo pasa por estos momentos, y aspirar a un amor es lo natural y lógico. Pero si llevas poco tiempo aceptando tu gaycidad no puedes tampoco llorar por el tiempo perdido, ya vendrán buenos momentos tb.

    Y ademas la tristeza es muy inspiradora y muy literaria, jaaj como bien dice el título de tu post.


    Bezos.

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  2. Son momentos pasajeros. En realidad soy un optimista incorregible. Pero a veces, por la noches me entra un puntito de tristeza. Unas veces más fuerte y otras menos. Y como escribo el blog por las noches os tocarán algunos post tristes... ;)

    Muy literarios no se si lo serán (no se si dan el Nobel a los blogs jejeje) pero inspiradores lo son... se escriben solos si les dejas...

    Un beso

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  3. Llorar es bueno, desintoxica, y ser sentimental creo que es una de las mejores cosas que nos puede pasar a los humanos, si es que queremos llamarnos así, no hay nada malo en llorar por cualquier cosa, en emocionarse viendo una películo romántica o por cualquier cosa, eso es lo que nos hace humanos y está muy bien.

    Hay días mejores y peores, si de por si, los gays somos gente sensible, imagínate los días en que la luna nos influencia, jajaja.

    De todo se aprende y se crece.

    Besazos!!

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  4. No, si no creo que llorar sea malo, simplemente que me extraña en mi. Es como si el llanto hubiese esado contenido por un dique durante todos estos años y de repente empezase a tener fugas... y cada vez hay más fugas.

    Estaré atento a las lunas. Si oís aullidos esas noches soy yo llorando.

    Un beso

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  5. Con 40 años quizás te dirían aquello de: "los hombres no lloran", pero sí; los hombres también tienen corazón, ¡y que bueno es llorar! ¡y qué duro carecer de un hombro donde hacerlo!

    Comprendo a los que les han negado su corazón, obligandoles a endurecerlo para la vida, que se compran un enorme osito de peluche, del que quizás no lograron disfrutar en su niñez cuando empezaron a blidar su corazón, para agarrase a él en la soledad y llorar; o simplemente abandonarse entre sus mullidas orondeces y destensionarse.

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  6. Me lo dijerón, y yo les hice caso. Fui endureciendo mi corazón desde muy joven hasta convertirme en una persona a la que los problemas personales le afectaban muy poco. Los míos digo. Porque siempre he sido muy empatico con los de los demás.

    La lástima es que yo nunca me compré el osito de peluche con quien compartir mis frustraciones. Y ahora que lo necesito no lo tengo. En este momento no me reconozco casi. Lloró muy habitualmente. Prácticamente toda las semanas. Pero lo hago de puerta adentro. En casa y en soledad, mirando por la ventana y dejando que las lagrimas resbalen. El pudor del llanto público aún me supera. Me falta ese hombro... y sobre todo abrazar a alguien.

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  7. ¡CÓMPRATELO! nunca es tarde si la dicha es buena, dicen, y te lo recomiendo; seguro que si antes no podías, ahora ya tendrás la vida asentada, Y SÍ PUEDES.

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  8. Te haré caso... me voy a ir a un Toy´r´us y les preguntaré si tienen un osezno gay para cuarentones reprimidos y lacrimosamente activos ;)

    Un beso

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  9. Seguro que con tantos datos te lo sacan, es lo que tiene la sociedad de consumo.

    ¡Pero no me seas pederasta! ¡un OSOOOOOOOO! NO UN SOSEZNO, grandote, de metro y medio o más; y como sólo es para desahogarte y llorar, no hace falta que orgasmes con él, qué más te da que no lleve rimel en las pestañas, ni vaya con vewstido de faralaes.

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  10. Era para que me durase unos años, que si no se me jubila y se pone a hibernar a todas horas...

    Y hombre, después de llorar un rato a moco tendido esperaba que además me consolase, que yo siempre he sido muy práctico y comprar un 2x1 siempre viene bien, que la economía está muy malita...

    Pero bueno, me tendré que ir a buscar uno a la página de Bear para realizar la función orgasmatrónica... pero que venga sin el vestido de faralaes, que siempre se me han resistido esos corchetes antipáticos...

    Un beso

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  11. Ya somos dos enunmomentorespiro.

    Un beso (o no)

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  12. me siento como tu lo asumiste antes que yo tengo 44 y es increible que describas con tanta exactitud lo que siento, esa necesidad de abrazar a alguien. Y llorar. Llorar mucho.

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  13. Parece ser que sufrir no es patrimonio de ninguna edad anónimo, y que sentir y llorar se pueden compartir. A lo mejor nos parecemos, o a lo mejor no, pero si mi descripción te ha recordado a ti entonces te entiendo.

    Un beso (para empapar tus lágrimas)

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  14. Lo peor del caso es que no son pasajeros, es tu verdadero yo aflorando a la superficie. Esos momentos son cada vez mas frecuentes y no pararán hasta que tu verdadero yo salga a la superficie.

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  15. Es totalmente cierto lo que dices David MX, no son pasajeros. Vivo en medio de un torbellino de emociones la mayor parte de ellos incontrolables. Y sé que hasta que no sea libre para ser yo mismo no pararán, pero no es fácil. Nada fácil.

    Un beso (desde la montaña rusa)

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