miércoles, 1 de septiembre de 2010

Birkenau


Mientras salía del campo I con el alma acongojada, el tiempo quiso sumarse a mi estado de ánimo y empezó a llover. Un agua fina y persistente que todo lo empapaba mientras el cielo oscuro se me metía en la mirada. Conduje lentamente hasta Birkenau y aparqué a una cierta distancia. A través del cristal distorsionado pude ver la estampa de la entrada que tantas veces hemos visto en las películas. Cerca de mi los rieles corrían paralelos hacia el interior del campo y me pareció oir todavía el eco de los trenes frenando mientras desde detrás de los ventanucos de los vagones se arracimaban las caras anhelantes de un poco de aire.

Esperé diez minutos a que escampase la lluvia mientras cientos de imágenes se agolpaban en mi cabeza. Anduve hacia la entrada observando con los ojos bien abiertos cada detalle. Seguía lloviendo pero no me importaba. Y crucé la puerta de entrada mirando hacia atrás por si se cerraba detrás mío.

Una gran avenida dividía el campo en dos con las vías perdiéndose hacia el horizonte. Aquí se detenían los trenes, y los vagones vomitaban su carga de demacrados y asustados pasajeros. Los soldados les gritaban y los perros ladraban para apresurarlos. Los menos afortunados eran seleccionados aquí mismo para ir a las cámaras de gas y desaparecían hacia el final del campo ante la desesperación de sus familiares.


El recinto interior está separado en cuatro partes con una disposición que recuerda a un campamento romano, con dos calles en forma de cruz en el centro que lo dividen y lo comunican. Cada una de ellas está a su vez rodeada por alambradas, fosos y torres de vigilancia a lo largo de su perímetro.


Giré hacia la izquierda y empecé a andar. Algunos edificios a modo de barracones se alzaban alineados milimétricamente. Me sorprendió la hierba húmeda y salvaje que cubría todo y que humanizaba el conjunto. El contraste con el ladrillo rojo de las edificaciones creaba la imagen ficticia de unas granjas idílicas de las que casi parecía que ibas a ver salir vacas en cualquier momento. Pero durante la guerra el barro y la nieve se extendía por todas partes. El verde es el color de la esperanza. Y allí no había.


Sólo unos pocos de los barracones se conservan en pie, los construidos totalmente en ladrillo. La mayoría eran de madera y fueron quemados por los soldados antes de abandonar el campo ante el avance del ejército ruso. Los restos de la base de ladrillo y las chimeneas se alzan ahora fantasmales recordando donde hubo gente viviendo y sufriendo.

Me senté entre las ruinas de uno de esos barracones calcinados. Yo era el único visitante ese día y el silencio era impresionante. La lluvia cesó y algunas nubes dejaron entrever los rayos del sol. Y de repente se formó un arco iris sobre el campo.  Recuerdo que me emocioné al verlo y pensé que era una alegoría perfecta de que aún en el sitio más inhumano existe un futuro mejor.



Seguí caminando y llegué a los árboles al final del campo. Y el corazón me empezó a palpitar al descubrir los restos de las cámaras de gas. Escondidos entre los árboles para que no los vieran los aviones tenían forma de "L". Por el extremo largo se entraba a unos vestuarios donde los prisioneros se desnudaban con la promesa de que les iban a despiojar y después recogerían sus pertenencias. Unas puertas interiores se abrían a una sala con apariencia de ducha comunal y allí entraban confiados. Las puertas se cerraban herméticamente y el gas inundaba la sala hasta que todos caían entre estertores. Se abría entonces las puertas por el lado corto de la "L" y se sacaban los cadáveres. Todo muy higiénico. Todo muy eficiente.

Todas las cámaras de gas fueron voladas para intentar borrar el rastro de lo que allí se hacía, pero sus ruinas nos recuerdan lo que allí ocurrió para que no lo olvidemos.

Un sendero entre los árboles me llevó a un edificio que se mantiene en pie. Era "la sauna". El lugar donde los recien llegados que no eran enviados directamente a las cámaras de gas eran despiojados, examinados y humillados antes de de su asignación al campo. El nombre le viene de las altas temperaturas que alcanzaban las salas donde se desinfectaban las ropas.


Un poco más adelante y también camuflados entre los árboles se encuentran los crematorios. Al igual que las cámaras de gas fueron volados para evitar que descubriesen su función. Prácticamente son irreconocibles ahora.

Junto a ellos vi un pequeño lago entre los árboles y me acerqué a contemplarlo. En un lugar de horror como ese parecía un pequeño remanso de paz. Su color oscuro reflejaba los árboles y el cielo. Me senté junto a él y saqué la guía buscando información. Y descubrí que su color proviene de las cenizas de los crematorios que vertían sobre él. Me quedé sobrecogido mirándolo y pensando en las miles de personas que habían acabado sus días en él.


Tras un rato salí de entre los árboles y me encontré con la parte más grande del campo. Decenas de restos de barracones se perdían hasta donde alcanzaba la vista. Era como un mar de chimeneas de ladrillo surgiendo del suelo y recordándonos que ahí una vez miles de personas se aferraron a la idea de sobrevivir.

Paseé entre ellas estremecido. Eran innumerables. Aquí me di cuenta del verdadero tamaño que tenía el campo y los miles de personas que lo habitaron. Un rectángulo de 2 por 2.5 km de lado. A lo largo de los casi cinco años que estuvo abierto pasaron por él aproximadamente millon y medio de personas. Cuando el ejercito soviético liberó el campo el 27 de enero de 1945 sólo encontró a 7.000 supervivientes.


Me dirigí hacia la entrada y por una pequeña escalera pude subirme a la torre que hay sobre la entrada del campo. Desde allí observé el atardecer. No se cuanto tiempo estuve allí. Perdí la noción del tiempo. No quería dejar de mirar para no olvidar nunca. Quería grabar cada imagen en mi retina. Recordar. Para siempre.

Hoy se cumplen 71 años del inicio de la II Guerra Mundial y Auschwitz nos recuerda lo que la locura humana puede llegar a hacer. No lo olvidemos.


41 comentarios:

  1. Estos lugares tienen que quedar en pie para que nunca olvidemos las miserias y los horrores de la guerra y como bien dices, para que nunca se vuelva a llegar a semejantes barbaridades, nunca entenderé como un ser humano puede hacer daño a otro, si somos iguales, somos personas, quién tiene derecho a humillar a otro igual? no lo entiendo, ni lo entenderé.

    Besazos!!!

    ResponderEliminar
  2. La barbarie humana siempre me sorprenderá y me asustará mucho. Creo que somos el unico animal capaz de exterminarnos a nosotros mismos.

    Un beso cielo

    ResponderEliminar
  3. En Berlín mi chico y yo comentamos que todo todo el mundo debería pasar a visitar un campo de concentración para ser consciente de lo que pasó. Es increible que exista gente que ponga en duda que algo así existió.
    Escribes increiblemente bien Parmenio

    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Es estremecedor lo que cuentas, no deja de sorprenderme el mal que podemos crear los humanos...

    Besos benevolentes.

    ResponderEliminar
  5. Parmenio

    Adorado, que fuerte esa visita que estas haciendo es como el Tour del horror de humanidad yo preferiría el Caribe o mi Guadalajara linda.

    Besazos

    ResponderEliminar
  6. Buenas Parmenio, una visita que nos has hecho por Birkenau que tantas veces hemos visto en las películas y que tú lo has reproducido con tus imágenes reales del estado en que ahora mismo se encuentra, quizás yo nunca hubiera ido ahí, y esque los pelos se me ponen de punta al pensar el sufrimiento de toda esa gente que perdió la vida.
    Aun así, es un sitio que por mucho horrores que se hayan vivido ahí, tiene su encanto, y es que ese verde frondoso, esos arboles, y esos escenarios son preciosos, y ahora pensaras que macabro es este chico, pero no pienses lo que paso, y mira de nuevo las fotos en sí, sin pensar lo que pasaba ahí, al menos a mi parecer me gusta, no sé si es por las imágenes perfectas que has hecho, o por que es.. pero bueno.
    Lo que has visto pocos de nosotros lo veremos.
    Espero que yo algún día también tenga la posibilidad de verlo, y que también me pueda sentar en esa torre para ver el atardecer.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Las fotografias estan super geniales, apesar de todo y de donde es. Es perturbador todo eso, caminar e imaginarse que dolor y que crueldad albbergaba lugares así...como apesar de que la naturaleza empieza a sanar, siempre queda alguna cicatriz que es muy perceptible en lugares así

    un beso niño

    ResponderEliminar
  8. Estupendo reportaje fotográfico y maravillosa narración de lo que viste y sentiste...

    Supongo que estar solo en un lugar tan enorme y horrible debe imponer bastante, sobre todo por ese silencio y por imaginar el sufrimiento de las personas condenadas a morir allí.

    Una etapa de la historia cruel e injusta

    Un beso

    UT

    ResponderEliminar
  9. Sigue sorprendiéndome y perturbándome esta historia, lo del lago me ha parecido sobrecogedor… me gustan las fotos, viéndolas casi no hace falta palabras, se puede adivinar todo lo que pasó en ese lugar.
    Un beso

    ResponderEliminar
  10. Es tremendamente brutal es post, magníficas las fotos (pese a la marca de la fecha, jejeje), y como vas relatando las cosas, me puedo imaginar estar allí. Quizá los restos que hay en el anterior que visitaste sean más impactantes, en este es más tu imaginación la que te lleve a impactar más, por que está todo a medias, y te imaginas lo que allí ha ocurrido...
    Sobre lo de imaginarte lo de los trenes llegando... una vez escuchando Milenio 3 conectaron desde Dachau, el corresponsal precisamente dijo lo mismo, escuchar los trenes al llegar...

    Bicos Ricos

    ResponderEliminar
  11. "Los menos afortunados eran seleccionados aquí mismo para ir a las cámaras de gas" Yo creo que esos eran lo menos desafortunados, ya que el destino que les esperaba a todos se les adelantaba, evitandole el sufrimiento, las vejaciones y vivir un infierno.
    Estremecedor relato.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Es incomprensible Davichini. A lo largo de la historia muchos se han arrogado el derecho a disponer de la vida de los demás. Poco a poco la civilización va erradicando esos comportamientos, pero mientras persistan, sitios como Auschwitz-Birkenau deben mantenerse para recordarnos de lo que es capaz de hacer el hombre.

    Un beso (para recordar)

    ResponderEliminar
  13. Es cierto Alex. Y cada vez inventamos armas y bombas para autoexterminamos más eficientemente. Si no aprendemos pronto la raza humana dejará de existir en no mucho tiempo.

    Un beso (darwinista)

    ResponderEliminar
  14. No es lo mismo leer sobre algo que verlo en directo Bimbi. Nos estamos acostumbrando a las barbaries televisivas y olvidamos que detrás hay trajedias reales. En esos países la visita a un campo debería ser obligatoria en las escuelas para que los jóvenes vean con sus ojos que realmente pasó junto a sus casas.

    Me alegro que te guste como escribo :)

    Un beso (a quien ha inspirado estas entradas)

    ResponderEliminar
  15. Cuando estuve allí Chris, me quedé helado viendo miles de prótesis amontonadas que robaron a los prisioneros. Es dificil de expresar lo que se siente al ver algo tan nimio pero que representa la inhumanidad tan absoluta que alcanzaron.

    Un beso (aún temblando)

    ResponderEliminar
  16. Yo también preferiría el caribe mexicano que tan buenos recuerdos me trae Alvaro o conocer esa Guadalajara que tanto me llama ;) pero a veces visitar estos sitios te hace valorar más lo que tienes y los sitios que disfrutas.

    Un beso (para todo Jalisco)

    ResponderEliminar
  17. Para nada pienso que eres macabro Josh. Yo soy de los que intento buscar belleza allí donde voy. El que hayan ocurrido cosas terribles en un sitio no tiene que quitarle el encanto que pueda tener. Y en mis fotos intento no sólo captar el horror de un sitio sino también atrapar un poco el ambiente y la belleza que puedan tener. Si te han gustado las fotos es que algo conseguí acercarme a esa idea :)

    Si algún día te sientas en esa torre y ves caer el sol acuérdate de mi. Y yo sonreiré desde donde esté.

    Un beso (con el objetivo de mi cámara)

    ResponderEliminar
  18. Me alegro de que te gusten las fotos Pancho. Por aquella época hacía las fotos con más ilusión que técnica. Ahora también. Hay cosas que no cambian jajaja

    En lugares como ese se respira una atmosfera diferente. No se si es el silencio, la tranquilidad o el respeto, pero el lugar se siente.

    Un beso (fotográfico)

    ResponderEliminar
  19. A mi esa sensación de soledad, el día lluvioso, el silencio, el arco iris, el viento... y toda esa extensión para caminar durante horas me hizo sentirme afortunado por vivir una vida sin horror. Junto a cosas así mis problemas empequeñecen hasta casi desaparecer.

    Me alegro de que te haya gustado Ut. Son dos entradas que me han salido del alma y el recuerdo.

    Un beso (sintiendo por cada poro)

    ResponderEliminar
  20. El lago fue una sorpresa para mi Sergio. Nunca había oído hablar de él y leer la explicación de su color estando delante me provocó un escalofrío.

    Las fotos no las hago nunca para enseñarlas. Las hago para mi. Para recordar los sitios y que reflejen lo que sentí allí. Si he conseguido que también hablen para vosotros entonces aún me siento más orgulloso de ellas.

    Un beso (una imagen vale por mil palabras)

    ResponderEliminar
  21. El que aparezcan las fechas es una manía que tenía de cuando empecé a sacar fotos jajaja Ahora ya no las pongo Pimpf ;)

    El primer campo, el de Auschwitz, es más visual porque tienes donde apoyarte para imaginar. En Birkenau lo que impresiona es el tamaño del campo, la inmensidad de la barbarie que hicieron allí. Aquí cada rincón te lleva a imaginar un momento, una situación, y te das cuenta de la desesperación que debió tener la gente allí sabiendo que no podían escapar...

    Tendré que escribir a Milenio 3 para que me contraten como guionista, que unos eurillos extras no me vendría mal ;) Pero la verdad es que me imaginé esos trenes llegando y cruzando las puertas. Casi pude oirlos.

    Un beso (sin fecha)

    ResponderEliminar
  22. Puede que tengas razón Alforte. Muy pocos escaparon de allí. La mayoría sufrió penalidades durante años para acabar muriendo igualmente. A lo mejor los más afortunados fueron los que morían nada más llegar. Pero que duro es aceptar eso y no luchar por vivir.

    Un beso (porque me siento afortunado)

    ResponderEliminar
  23. Esto de llegar tarde deja pocas cosas para decir que no hayan dicho ya antes. Al hablar de las "presuntas" duchas me ha recordado la escena tan escalofriante de La Lista de Schindler en que los llevan a las duchas, y convencidos de que los van a gasear, cuando empieza a brotar agua lloran desesperados por la emoción.

    Y la impresionante imagen de ese lago como una gran lágrima que pide perdón por un color que nunca hubiera querido elegir...

    Un beso (impresionado)

    ResponderEliminar
  24. Pero llegar tarde hace que hagas una entrada triunfal :)

    Esa escena vino a mi mente cuando pasé por delante de "la sauna", que allí si les daban duchas de verdad. He dejado fuera del post muchas cosas y sensaciones que tuve porque ya era demasiado largo... y tampoco quiero espantar a los que os acercáis por aqui jejeje

    Me ha encantado esa métafora lacrimal sobre el lago. Preciosa.

    Un beso (metafóricamente real)

    ResponderEliminar
  25. Cari, me ha sorprendido lo que dices que eras el único visitante del día? Estabas tú sólo por ese templo de muerte e ignominia? Que horror. Es un parque temático de la muerte, pero no estoy muy seguro de que realmente la lección haya sido asimilada y aprendida...

    No sé, pero hay algo enfermizo ahí, como si se respirara o flotara en el ambiente la maldad. Yo desde luego, cari, visita por visita prefiero la playa, si te digo la verdad... NO sé si sería capaz de visitar eso. Tal vez solo por curiosidad profesional.


    Bezos

    ResponderEliminar
  26. Pues sí Thiago, yo era el único visitante allí. En Auschwitz había muchos grupos organizados (supongo porque es más vistoso y está más o menos intacto), pero en Birkenau no había nadie. Todo el campo de concentración para mi. Fue una sensación de soledad impresionante durante casi tres horas que estuve allí. Supongo que además la lluvia ayudó.

    Como diversión no te discuto que una playa está mejor claro, pero también hay momentos para pensar. Y varias veces me senté entre las ruinas a hacerlo y empaparme de aquel lugar. El lugar invita a la reflexión, y la soledad a la meditación.

    No me atrevería a recomendárselo a nadie, porque cada uno es diferente, pero yo no me arrepiento de haber ido. Fue una experiencia. Y lo recuerdo como si hubiese sido ayer.

    Un beso (meditabundo)

    ResponderEliminar
  27. ¡Qué cosas, Parmenio! Me he dado cuenta de que hoy has dejado 3 comentarios en 3 post míos y el tercero, el el post de la prostitución no sale en el post. Y es que he visto que ahora discriminan los comentarios Google, pq unos que recibía siempre en mi otro blog de chicos (que me ponían 10 en 10 post con una pagina de chicos tb.) ya ni aparecen.

    Y ahora me da por pensar que Google igual al tercer comentario ya considera spam al remitente, pq otra cosa no me explico... ¿Pero estos gilipollas quienes son para discriminar a mis comentarisas? De aquí al campo de concentración no hay más que un paso...


    Bezos.

    ResponderEliminar
  28. Perdón, olvida lo dicho, jaaja Eso si, lo del SPAM es cierto, algo hacen con esos comentarios que son autopublicitarios, pero ahora pienso que está bien, ajaja

    Mas bezos confusos.

    ResponderEliminar
  29. Sí, lo estaba mirando justamente ahora y sí veía mi comentario en tu post y te iba a decir que le dieses a actualizar :)

    Bueno, de momento google no me considera SPAM. Será que no posteo demasiado deprisa jajaja

    Un beso (de uno en uno para que no los filtren)

    ResponderEliminar
  30. Hola Parmenio,

    Lo malo de todo esto es que no hemos aprendido nada. La historia se repite. Aznar, Bush y Blair diseñaron un conglomerado de campos de concentración secretos a lo largo de todo el mundo. En ellos internan a islamistas sin juicio ni cargo alguno. Un islamista es un señor que profesa una religión y una forma de vida mas propia del siglo XIV que del actual pero no por ello es un asesino. Algunos de ellos sí. No los pueden soltar ( a los que no son terroristas ) porque allí sí que se hacen terroristas. El mas visible de esos campos es el de Guantánamo pero no es el único. En Europa los hay y en tu país también. Nunca los cerrarán. Las ejecuciones allí sin ser tan numerosas como en la Alemania Nazi existen.

    Pero no hay que ir tan lejos. En Madrid, en la antigua cárcel de Carabanchel, existe un campo de concentración para emigrantes sin papeles. Por las mañanas, entre las 6:00 y las 8:00 la policía nacional se coloca en los grandes intercambiadores de transporte ( Avda. de América, Plaza Castilla, Moncloa...) y detiene a gente sin papeles que se dirige a trabajar. Su único "delito" es no tener papeles. Madrugan para trabajar y cotizan y están asegurados, pero no tienen papeles. Allí, sin conocimiento judicial, son "retenidos" durante un mes. Creo que ahora el plazo es de 45 días. El día en que los van a deportar, les presentan ante un juez y les montan en un avión. Lo que hacen es juntar a 10 bolivianos, 10 argentinos, 10 chilenos
    .La eficacia económica. Durante el tiempo que permanecen en Carabanchel, no tienen derecho a visitas ni a que nadie les entregue ropa. Sé de un deportado que se marchó con el uniforme de SEUR. Alguna ONG ha denunciado maltratos. Son custodiados por policías y no por funcionarios de prisiones. En fin....

    Besos.

    ResponderEliminar
  31. Las fotos geniales.
    Este episodio histórico es tremendamente interesante y aterrador, como practicamente la totalidad de los ciudadanos de un país siguen a un lider llegando a cometer tales atrocidades. Hay que recordar que Berlín en los años 20 y 30 era la capital cultural y más liberal del mundo y el cambio de mentalidad que se produjo.

    ResponderEliminar
  32. Buenas!
    Estamos dando a conocer nuestro nuevo blog, un blog en el que cualquiera puede participar y publicar todo aquello que no publicaría en el suyo.
    Esperamos que nos visites y si te gusta la idea participes, si encima lo anuncias en tu blog o le dedicas unas rayas en algún post tuyo, genial ;)
    Gracias, te esperamos allí :)

    ResponderEliminar
  33. Parmenio acabo de ver que has comentado dos entradas de 2008. Estoy haciendo un traspase de entradas de la buhardilla a el rincón ... pero mil gracias por comentarlas me ha hecho mucha ilu porque en su dia no las comentó nadie. Voy a seguir pasando entradas así que no te asustes porque tengo doscientas y pico

    ResponderEliminar
  34. Jorge, aunque estoy de acuerdo en que sitios como Guantánamo son censurables y no deberían existir, pero me parece un poco excesivo por tu parte el comparar los campos de exterminio nazi (con entre 6 y 10 millones de muertos) con Guantánamo, por donde han pasado menos de 1000 prisioneros (y que yo sepa ninguno ha sido gaseado). Espero que algún día se juzgue a los que han permitido el vacío legal de Guantánamo, pero dudo que se les juzgue como genocidas sino como vulneradores de los derechos civiles.

    Un beso (en su justa medida)

    ResponderEliminar
  35. Cierto JL. La sociedad berlinesa era de las más cultas, liberales y civilizadas de la época, pero no sólo votaba Berlín sino también la alemania rural.

    El ascenso del nazismo hay que entenderlo como consecuencia de una crisis económica que llevó al paro a la mayoría de la población, en parte por la crisis del 29 y en parte por las abusivas condiciones que los vencedores de la I guerra mundial impusieron a Alemania. Eso llevó al populismo nazi a alzarse con la victoria en las elecciones. Habrían seguido a cualquier mesias que les prometiese comida y una vida mejor. Por desgracia fue Hitler.

    Si humillas a un país tarde o temprano se rebelará de nuevo. Eso lo aprendieron muy bien los vencedores y aplicaron el Plan Marshall para recuperar Alemania después de la guerra.

    Me alegro de que te gusten las fotos :)

    Un beso (antipopulista)

    ResponderEliminar
  36. Hola Anónimo. Te agradezco la propuesta pero en mi blog no censuro nada. Digo lo que creo conveniente y mantengo más o menos mi propio anonimato ;)

    De todas formas puede que haya gente a la que un servicio como el tuyo pueda interesar. Suerte con tu propuesta.

    Un beso (anónimo)

    ResponderEliminar
  37. Sí, ya me extraño que publicases tanto y tan seguido Bimbi :) y es que yo cuando me pongo pues me pongo jejeje.

    Cuando llevaba dos o tres me di cuenta de que eran de 2008 y pensé que era algún error de blogger. Ya veo que no, que estabas haciendo mudanza. De todas formas me gustó comentarlas porque coincidieron con fechas muy importantes para mi. Fue como volver al pasado y tener otra oportunidad.

    ¿Me perdonarás si no te comento las doscientas y pico? ;)

    Un beso (desde el pasado)

    ResponderEliminar
  38. Impresionante. Las fotografías son bellísimas, y me hace estremecer el horror que ocultan detrás, en especial la del lago. Por mucho que se haya vuelto una y otra vez sobre este tema, no deja de conmocionarme. No puedo decir más.

    ResponderEliminar
  39. Muchas veces la belleza solo enmascara la terrible realidad que oculta Un-Angel. Fue una experiencia única y las fotos las tomé para no olvidar. Me alegro mucho que te gusten y poder compartir contigo lo que para mi supusieron.

    Un beso (que nunca se olvide)

    ResponderEliminar
  40. Qué fuerte!
    Una vez estuve en Auswich -¿se escribe así?-... Ha sido una de las experiencias más determinantes que he vivido nunca. Desde entonces quise hacerme entender que casi todas las preocupaciones en esta vía podían ser secundarias y me propuse cambiar el objetivo con el que mirar todo.

    Besos!

    ResponderEliminar
  41. Auschwitz es un lugar que asombra por su tamaño y por la monstruosidad que llegó a albergar Angel. Caminar por él te hace replantearte muchas cosas en la vida y darte cuenta de la banalidad de tus problemas cotidianos. Nuestras miserias diarias palidecen ante la maldad del ser humano tal como se desató allí.

    Un beso (replanteando)

    ResponderEliminar