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martes, 4 de mayo de 2010
Adolescencia madura
Una de las consecuencias directas de haber acepado mi sexualidad tan tarde es haberme perdido los placeres del sexo adolescente. En realidad sí que los disfrute, aunque en versión hetera. Pero no es lo mismo.
Primero porque la represión sexual en la época de mi estallido hormonal era notoria. El sexo era pecado. No es que nos lo tomasemos muy en serio, pero nuestros padres sí. Y acceder a un paquete de condones antes de cumplir la mayoría de edad no era tarea fácil. Además la gente se iniciaba mucho más tarde que ahora, y salvo que consiguieses formar una pareja más o menos estable, los contactos sexuales eran bastante esporádicos. Al menos entre la gente que yo conocía.
La segunda razón es que si bien el placer físico del sexo puede ser igual en el sexo hetero u homosexual, el placer psicológico no fue igual. Yo era gay, aunque entonces no lo supiese, y cuando tenía sexo no me encontraba totalmente a gusto. Estaba inmerso en un dilema mental entre las ganas de tener sexo a todas horas como es normal a esas edades y una sensación de incomodidad cuando lo tenía.
Eso desembocó en tener unas cuantas parejas sexuales, no demasiadas (no se si más o menos que los demás) y un desahogo privado cada vez más frecuente. Con el tiempo las parejas se fueron espaciando más en el tiempo. Cada vez era más patente mi incomodidad. Quizá eso debería haber llevado a planterme mi homosexualidad, pero no lo hice. Simplemente deje de frecuentar a las mujeres (sexualmente hablando) hasta cesar totalmente.
Ahora he admitido ya que soy gay. Y aunque para llegar hasta aquí he pasado por momentos rayando la depresión (y aún los paso), también es cierto que hay otros en que estoy eufórico y con unas ganas de vivir inmensas. Hay días que la energía me invade y me siento capaz de hacer cualquier cosa. Miro a la vida con ilusión y creo que cada momento es único y que no debo desperdiciarlo. En resumen, me siento como un adolescente. Y eso es lo que me preocupa.
¿Es normal que haga locuras como un chaval de 17 años o es sólo una fase por la que debo pasar antes de asentarme de nuevo?
No se si dejarme llevar y disfrutar esos momentos como si de verdad fuera un chaval, obviando mi edad real y disfrutando de esa adolescencia que no tuve. Eso tiene el riesgo de caer en el ridiculo. En convertirme en una parodia de mi mismo.
Pero por otro lado, me encuentro tan feliz a veces...
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